miércoles, 28 de mayo de 2014

Viaje a la Luna, viaje hacia la Diosa.

La luna no es un objeto distante, es una  energía que nos abraza en las noches, acercándonos a su centro,  a su amor y a la sabiduría de las mujeres de todos los tiempos.
La luna es un recipiente de muchos atributos, feminidad, magia, creatividad, romance,  apertura de portales durante la luna azul,  los elementos, guía y  es un  llamado a reunirse y conectarse con la Diosa de los mil nombres, de ser amor.
Y hablando de La Luna,  hablemos de la Diosa Romana portadora de ese nombre,  Luna,  para los griegos su nombre era Selene,  ella era considerada protectora de las carrozas (de sus tripulantes) .  Ella representa la Luna Llena,  símbolo de consciencia plena y de las emociones y sentimientos del ser.   Poseedora de la  energía que eleva la magia de la creación.
Es una diosa que tiene influencia en las acciones del hombre, acciones importantes porque se relacionan a la sobrevivencia del hombre,  ella cuida de la agricultura, es  guardiana de la vida y protectora del hogar durante las noches,  ella tiene el conocimiento de la sabiduría y el  secreto de las visiones.
 
La luna junto con el sol, cada uno en sus vibraciones energéticas dan forma a las creencias de los pueblos y de las civilizaciones completas,  la luna, con su brillo en la obscuridad le ha brindado al hombre el poder de los sueños,  el deseo que surge de los corazones y de los cuerpos encendidos que en la pasión crean la vida que ella bendice.
Pero la esencia principal de la luna es que es la portadora del principio sagrado femenino, que empodera cuando despierta dentro de cada ser humano (hombre o mujer)  y que hoy en día está siendo recordada por muchas mujeres, que al despertar en su energía son portadoras del balance que el universo requiere para vibrar más alto,  mejor, en bienestar.
La luna es  anciana hechicera, cuando nos concede deseos,  madre cuando nos protege y guía en la obscuridad y doncella cuando apasionadamente cubre con sus delgados velos los cuerpos desnudos que se aman.
Ante toda esta energía,  es de sabios contemplar  su belleza y descubrir en el reflejo de su luz en el agua, nuestra propia belleza y  con ello dejar que nuestro brillo ilumine el universo de alegría, manifestando con ello el despertar de nuestro espíritu amoroso.
Que esta luna Nueva sea el recuerdo sutil de la belleza en ti,  que haya muchos mas espirtus femeninos respondiendo al llamado de su grandeza.
Feliz Luna.

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